Reseña Rivales divinos

 Rivales Divinos de Rebecca Ross nos sumerge en un mundo en guerra, donde los dioses han despertado y están reclutando humanos para sus bandos. La historia sigue a Iris Winnow, quien, tras la partida de su hermano al frente, lucha por conseguir el puesto de periodista en el periódico más importante de Juramento. Sin embargo, su rival, Roman C. Kitt, no se lo pondrá fácil.

Cada noche, Iris escribe cartas a su hermano en su vieja máquina de escribir y las deja bajo la puerta de su armario, donde desaparecen misteriosamente. Lo que ella no sabe es que estas cartas no llegan a su hermano, sino a Roman, quien decide responderle sin revelar su identidad. Así, comienza una amistad inesperada y profunda entre los dos rivales.

A pesar de que los personajes están bien construidos, la trama avanza con lentitud, lo que, a veces, dificulta mantener el interés en la lectura. El romance, aunque intrigante, se desarrolla de manera apresurada y forzada, como si se hubiera insertado con calzador en la historia.

Las cartas juegan un papel crucial en la novela, transmitiendo una gran carga emocional. La historia, a pesar de estar ambientada en tiempos de guerra, es una mezcla de amor y esperanza. Sin embargo, la protagonista, Iris, a menudo se comporta de manera inmadura, lo que puede resultar frustrante.

El romance con elementos de fantasía es bastante ligero y atrapante desde el primer momento, lo que lo convierte en una buena opción para quienes quieren iniciarse en el género. Los clichés presentes incluyen el "slow burn" y "enemies to lovers". 

  No es mala historia, pero después de tanto boom que se le ha dado, bueno me ha decepcionado un poco.

3.5 💖

Comentarios